Método EPL2R ó “Robinson”

Método EPL2R ó “Robinson”:

Definición

Este método de estudio sistemático ha sido considerado como una ayuda de primer orden en muchas  universidades norteamericanas. 

EPL2R es una sigla que recoge los cinco momentos o fases fundamentales de este proceso metodológico: Explorar, Preguntar, Leer, Recitar y Repasar.

 

Desarrollo:

 

Explorar: Lo primero que hay que hacer al enfrentarse a la lectura de un libro es explorar, indagar sobre los fines y los propósitos que han conducido al autor a escribirlo. El prologo, los índices de la obra y los resúmenes que puedan ofrecerse al final de cada capitulo, nos ayudaran en esa tarea.

Además, una rápida ojeada sobre estos elementos y los contenidos generales del libro nos permitirán formarnos una visión global que nos servirá de guía en el estudio mas pormenorizado que haremos mas tarde de las distintas partes del mismo.

Se abre una interrogante que nos mantendrá en “suspenso” durante toda la lectura: ¿Responderá el autor a los objetivos que se ha planteado?

Asimismo, importa informarse sobre el autor, su mentalidad, sus cualidades humanas, técnicas literarias... No es igual un libro de Ricardo de la Cierva que de Rafael Alberti.

Cuando se trate de obras científicas o manuales de estudio es importante fijarse en los datos técnicos de la edición, en especial la fecha de impresión, que nos puede aclarar mucho sobre la actualización de los datos y los contenidos. No es igual un libro publicado en 1970 que otro en 1987.

 

Preguntar: A medida que vamos leyendo nos iremos haciendo preguntas a las que el autor no haya respondido. De esta manera adoptamos una actitud critica y activa; es decir, no recibimos pasivamente lo que el autor nos dice, sino que entramos en dialogo con él y ponemos en relación lo que leemos con nuestros intereses personales.

Además de estos interrogantes es bueno preguntarse también al iniciar cada capitulo: ¿En que medida contribuye este capitulo a la consecución de los objetivos generales que el autor se ha propuesto?

 

Leer: Leer equivale a analizar y a saber resumir. Una lectura activa nos obliga a subrayar, a tomar notas, a hacer esquemas...

Saber leer significa tener capacidad para discriminar lo esencial de lo accesorio, saber diferenciar las ideas principales de las secundarias o de los simples detalles.

 

Recitar: Al final de cada capitulo o de cada apartado importante, hemos de estar en condiciones de sabernos contar a nosotros mismos la síntesis de lo leído, porque nos ayudara a fijar las ideas más importantes y a no convertir la lectura en un ejercicio mecánico falto de profundidad.

Además, la recitación potencia nuestra memoria y la atención, y mantiene despierto nuestro interés.

Por otra parte, nos permite descubrir errores y lagunas al mostrarnos donde hay algo que no hemos entendido correctamente.

Como dirían C. T. Morgan y J. Deese: “La recitación puede poner de manifiesto nuestra ignorancia, y esto es prueba de que constituyen un método realmente eficaz”.

 

Repasar: El repaso no es una técnica que debamos utilizar únicamente en caso de exámenes, sino siempre que estemos interesados en aprender.

Poner en práctica lo antes posible lo que leemos o estudiamos es la mejor manera de garantizar su recuerdo; contar a otros lo que estamos leyendo o estudiamos nos sirve de repaso.

Es bueno repasar los apuntes que se toman en las clases lo antes posible, pensándolos o discutiéndolos con nuestros compañeros, aunque solo sea durante algunos minutos.